viernes, 5 de noviembre de 2010

Volver

Quiero volver, volver a sentir ese dulce olor a sal.

La lluvia en la arena, las olas en los pies, en tus pies. Tus ojos insaciables cometen el mismo crimen una y otra vez y no me dejan escapar, tampoco quiero.

No hables, tu voz de inmaduro y tu acento del norte te hacen irresistible. Respírame cerca, en los labios, a 3 centímetros. ¿Para qué vas a correr solo si puedes volar conmigo? Volaremos despacio, te lo prometo. Delicado, como cuando te toco una canción al piano, me elevas saltándote las normas más conservadoras.

Ha sido poco tiempo, y menos que me parece. Prométeme que te veré pronto, el mar está de testigo ocular. Prométeme que la próxima vez vendrás a verme, las gaviotas son cómplices. He decidido que nuestra próximo capítulo se desarrolle en la ciudad, lo único que me preocupa es si se ha acabado ya el libro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario