Hoy es uno de esos días que me recuerdan a ella, aunque más que a ella, me recuerdan el momento en el que la conocí.
Entraba corriendo a la sala de estudio para no mojarse. Yo la seguí sin dudarlo, la había estado viendo estos últimos días ensayando con la guitarra. A veces se podía escuchar que cantaba algo de Pereza, de los Beatles, incluso algo de John Lennon. Cantaba bien, pero su timbre de voz era lo que más atraía mi atención, era diferente, original y adictivo.
Me armé de valor y entré en el edificio, eché una ojeada, estaba en la sala 3. Entré con la ropa mojada y mi mochila llena de libros del instituto. Se quedó un poco pasmada al verme; normal la verdad, un extraño estaba plantado frente a ella sin motivo aparente.
Decidí actuar según mi instinto asique me senté ante el piano negro que había en el centro de la habitación insonorizada y me puse a tocar la última canción que me había aprendido hace ya unas semanas. La interpretación no fue buena, pero el mensaje que quise transmitir pareció tener un grato resultado. Ella se levantó, se sentó a mi lado en la banqueta negra de terciopelo y me besó despacio, con ternura, erizante.
A partir de ese día, todas las canciones que salían de mi piano, nacieron gracias a ella, a mi única fuente de inspiración.

Javiiii =)
ResponderEliminarMe encanta esta entrada es super bonita, es genial que estes escribiendo todos los días.
Un besii de la RE =)
Oiiiiiiiiiich otro para ti Rebecca(:
ResponderEliminarSe te quiere ♥
aii Paris q superBLOG tienes,me mola un monton y esa cancion al piaño creo que es de mis favoritas!
ResponderEliminarsigue asi cielote! :D
Un besin! Soy la San.