martes, 10 de enero de 2012

Jack y Lucas



Una gota caía derramada a través del cristal del ventanal. Era invierno y hacía mucho frío. Soplaba el viento fuera y se podía escuchar el follaje de las ramas de los árboles junto con el sonido que hacía la madera de los leños al realizar la combustión.

Mientras Lucas se quedaba medio dormido por el sopor de la lumbre y del whisky que se estaba tomando, su gato no hacía más que pasearse por la acogedora y mullida alfombra.

Es curioso que en una casa tan grande y solitaria se escucharan tantos ruidos...

Estos últimos meses no hacía más que jugar al solitario y beber whisky barato (decía que el alcohol caro era para los ricos infelices). Decidió apostar por el azar y seguir jugando al solitario, no había nada que hacer, que sentir.

Tanto por conocer.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Puede



Puede que no sea aun muy tarde para volver a escribir.
Puede que vuelva a aprender a tocar la canción que me enseñaste.
Puede que te vuelva a ver.

Puede que lo animales dejen de ser animales.
Puede que vuelva a estrechar lazos.
Puede que volvamos a ser lo que nunca quisimos ser.

Puede que me vuelva a enamorar.
O puede que no.
Puede ser que me dejes otra vez.

Lo peor de todo es que puede que esto pase otra vez.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cuando Lucas empezó a llamarse Luquitas

Y es que es ley de vida. Es uno de los dos únicos cambio más importantes de la vida. Y él comenzaba a sufrir el primero, el nacimiento de algo nuevo, una esperanza, un sin aliento. Una respiración entrecortada, varios gemidos, suspiros, gruñidos. Y es que este es el principio del Ser, el ser que es, porque el no ser no es. Ya lo dijeron siglos antes, no era algo extraño, ni raro; seguro que te suena.

Fue la primera vez que veía la luz, un hospital, dos o tres personas vestidas con ropas verdes y extrañas. Una mujer fea y con los ojos llorosos me sonreía, y yo no la soportaba y menos ese olor a sangre y sudor, el flujo de la vida. Así que me dediqué a llorar como un descosido, como un mocoso cuando llora a su mamaíta y le cortan el último hilo que le une a ella.
Este es el principio de la historia de Lucas.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Fin de trayecto


Tras el hormigueo de las manos y los pies, la tierra volvió en si y el tren se paró, llegando así al andén correcto.

Se bajó del vagón, como muchos otros. Y al ver lo que le esperaba, no pudo más y decidió tirarse a las vías de al lado corriéndose hasta no poder más. Murió y así decidió terminar con su vida, elegir su propia muerte, su...

FIN

miércoles, 24 de agosto de 2011

Lùc


Allá en Lyon se encontraba apoyada en un murete una francesita ruborizada por las miradas de Lùc, un famoso mago del lugar. Joven, apuesto y misterioso. Sencillamente una persona realmente atractiva para el mundo occidental en el que vivimos.

Todo el mundo adoraba a Lùc.

Lùc se tenía que quitar de encima a las chicas muchas veces, pero a mi me parecía un tipo raro, indie y un poco boreal.

A medida que pasaba el tiempo mis amigos se iban haciendo más y más amigos de él y les iba cortejando poco a poco.

Tres días más tarde, me encontraba en su cama. Lùc era boreal. Y yo también.

martes, 16 de agosto de 2011

¡Ey, tío espera!



Si, la espera es eterna, no es un secreto. Tu puta y maldita dulzura es aborrecida y necesitada al igual que tu virginidad mentirosa.
París.

La espera es a la vez nefasta y sublime. Sublime porque te llena de júbilo el saber que se terminara pero nefasta porque te corroe las entrañas con el frió cuchillo de la incertidumbre.
Alon.

Sigue sorprendiéndome la claridad de tu luna.
Tu Javi.

martes, 9 de agosto de 2011

A sabiendas


 Gracias a varios meses de por medio y con un gran esfuerzo se ha curtido como queríamos. Ha llegado a convertirse en una persona feliz, moral, íntima.

 La pequeña hermana del soul ha conquistado los escenarios sin trampas de por medio. Ahora recorre el camino de baldosas amarillas que cruza el río.

 Su final será un reencuentro con el reflejo de la vieja Morla en un espejo dorado y antiguo.