sábado, 7 de mayo de 2011

Writer


Estimados lectores:

He de comunicar que es la hora de perder el control sobre nuestro sistema, olvidar los planes de futuro y de tomar la desviación hacia “todas direcciones”.

Es hora de bailar hasta que se entumezcan los pies, es hora de follar hasta que te sangre la polla, de gritarle al oído a tu amante mientras le dan por culo a la persona con la que se supone que solo te separaría la muerte.

Deja que la histeria se apodere de ti, que se muera de calor, que se pase el tiempo. Deja que me fume tu alma, que sude, que llore, que lo eche todo.

No volveré a tener cuatro columnas a los lados y tres triángulos como tejado, nunca volverán los sonetos, las liras, las campanas a redoblar. He decidido beberme el deshecho de mi evolución y esputarlo. Desde ahora no seré más que una simple disonancia. Una compleja melodía, pero eso sí, moldeable; eso es algo inamovible.

martes, 3 de mayo de 2011

Tik tok


Pequeña y deliciosa es la espera. Espera que sangra y derrama recuerdos aún medio hechos. Y como hojas de lechuga, con azúcar y sal emanan frescor y dolor forzoso tal y como lo hace el Siroco.

Espero que nunca esperes una espera porque es lo peor que podrías esperar de ti.

Ya llegará su fin, menos mal que es finita...

 

lunes, 2 de mayo de 2011

Tras el fin.


Entré en aquella sala oscura, curiosa. La verdad es que en estos últimos años había entrado a algunas cuantas salas como esa.

En el frutero frutero había todo tipo de frutas; más de la mitad eran desconocidas.

Las flores eran las primeras que intentaban disimular el hedor putrefacto a descomposición. Carne joven y piel muerta. Dos botellas de agua y un muerto en la sala

Tres velas se han apagado y sin vida le han dejado, quizás sea hora de ver de una vez por todas Sonrisas Y Lágrimas e intentar escapar de la presión, de la pena y de las putas sin valor.


miércoles, 20 de abril de 2011

20 de Abril

Hoy voy a llevarte la contraria, voy a hacer un calvo al jefe, voy a arrasar con la despensa.

Hoy voy a hacer un Sudoku mal aposta, voy a romper todos mis cuadernos, voy a pasarme el día mirando el cielo de mierda que hay hoy.

Hoy voy a tomarme un café caliente, voy a amargar la ensalada, voy a fomar hasta que lloren mis pulmones.

....

Hoy me voy.

miércoles, 6 de abril de 2011

Manuela


Hoy, miércoles a las 4 de la tarde, Manuela se pone a fregar como todos los días a estas horas mientras escucha la música de siempre.

Ciertamente Manuela cuando friega se pone a discurrir con afán, intentando usar más del mísero 20% de capacidad mental.

Su vida empieza a cobrar sentido mientras se va quitando mierda poco a coco... mierda que termina en el desagüe de su cocina.

De hueco me doy cuenta de que fregando es cuando uno le da al coco.
Aún quedan tantas cosas por decir, por contar.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Con su sonrisa


Voy a intentar contaros la historia de un muchacho un tanto extraño.

Corriendo por aquel paseo interminable mientras las naranjas de Valencia hacían su trabajo, escuchaba las olas romper en la arena, en su arena de cenizas de lo que fue su vida anterior; recuerdo violante que recapacita en errores del pasado.

Ahora el muchacho espera a encender dos velas y que se fundan en la noche dejando atrás velero en la mar; hoguera encendida.

El muchacho rebelde ya no toma verduras (aunque yo tampoco las tomo) y tampoco escucha música.

No tardará el viento en apagar las velas. Y con la llama ya muerta la cera quedará ahí, parada, sola. Esperando a que vuelva el velero a la mar; hoguera encendida.

Y no hará falta regreso alguno, pronto se dará cuenta que siempre estuvieron allí escondidos mientras veían pasar las horas solas, asolas.

viernes, 25 de marzo de 2011

A Marzo le quedan apenas seis días.


Una llamada de teléfono. Curvas rectas y juegos de sombras. Siluetas a contraluz despiertan nuestra curiosidad.

La habitación azul lejos de nuestros ojos se hace observar. La piel de Marzo empieza brillar dejando ver su realidad. De un lado para otro, inquieto, actúa en televisión, las 24 horas del día.

Pronto corre las cortinas como tapando el tiempo de espera.

Poco dura esto; media hora después aparece Marzo y su amigo sin camiseta recorriendo la habitación azul. Pasillo, baño, cocina y de vuelta a la habitación. Y, juntos, vuelven a correr las cortinas...

Cinco minutos después, apagan la luz. No quieren ver, ni que les vean.