domingo, 19 de febrero de 2012

H


La historia que voy a contar trata sobre un ciclista. Un ciclista que había viajado mucho, mucho. No hacía mas que subir cuestas, bajar cuestas, bajar cuestas. Corría y corría. Nunca paraba.

Por fin llegó el día. Paró. Se sentó al ras de la camino, cerca de Despeñaperros. Quedándose quieto, muy quieto. Pensaba, dormía y, a veces comía. Triste, dulce y atormentado.

Llegó el día. Se tomó un café por la noche; muy tarde, pero a tiempo. Tranquilo. Sin pausa, con silencio.


jueves, 9 de febrero de 2012

Fotón


¿Has probado alguna vez a mezclarte entre un túmulo de gente e inexplicablemente seguir el ritmo, el rumbo?

Puede que aún no vivamos en una ciudad dormida que no se entera de nada.
Puede que en algún sitio esté el granito de arena que necesitaba el el reino de Fantasía, antes de que llegara la nada, los capitalistas, las dietas, los coches, los cinturones de castidad, las guerras y los autoritarismos, las grasas saturadas, el policloruro de vinilo y la contaminación que conlleva, los atascos, el dinero, osea, la nada.

Debemos redirigir a ese túmulo de gente hacia Sol.


martes, 10 de enero de 2012

Jack y Lucas



Una gota caía derramada a través del cristal del ventanal. Era invierno y hacía mucho frío. Soplaba el viento fuera y se podía escuchar el follaje de las ramas de los árboles junto con el sonido que hacía la madera de los leños al realizar la combustión.

Mientras Lucas se quedaba medio dormido por el sopor de la lumbre y del whisky que se estaba tomando, su gato no hacía más que pasearse por la acogedora y mullida alfombra.

Es curioso que en una casa tan grande y solitaria se escucharan tantos ruidos...

Estos últimos meses no hacía más que jugar al solitario y beber whisky barato (decía que el alcohol caro era para los ricos infelices). Decidió apostar por el azar y seguir jugando al solitario, no había nada que hacer, que sentir.

Tanto por conocer.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Puede



Puede que no sea aun muy tarde para volver a escribir.
Puede que vuelva a aprender a tocar la canción que me enseñaste.
Puede que te vuelva a ver.

Puede que lo animales dejen de ser animales.
Puede que vuelva a estrechar lazos.
Puede que volvamos a ser lo que nunca quisimos ser.

Puede que me vuelva a enamorar.
O puede que no.
Puede ser que me dejes otra vez.

Lo peor de todo es que puede que esto pase otra vez.

jueves, 13 de octubre de 2011

Cuando Lucas empezó a llamarse Luquitas

Y es que es ley de vida. Es uno de los dos únicos cambio más importantes de la vida. Y él comenzaba a sufrir el primero, el nacimiento de algo nuevo, una esperanza, un sin aliento. Una respiración entrecortada, varios gemidos, suspiros, gruñidos. Y es que este es el principio del Ser, el ser que es, porque el no ser no es. Ya lo dijeron siglos antes, no era algo extraño, ni raro; seguro que te suena.

Fue la primera vez que veía la luz, un hospital, dos o tres personas vestidas con ropas verdes y extrañas. Una mujer fea y con los ojos llorosos me sonreía, y yo no la soportaba y menos ese olor a sangre y sudor, el flujo de la vida. Así que me dediqué a llorar como un descosido, como un mocoso cuando llora a su mamaíta y le cortan el último hilo que le une a ella.
Este es el principio de la historia de Lucas.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Fin de trayecto


Tras el hormigueo de las manos y los pies, la tierra volvió en si y el tren se paró, llegando así al andén correcto.

Se bajó del vagón, como muchos otros. Y al ver lo que le esperaba, no pudo más y decidió tirarse a las vías de al lado corriéndose hasta no poder más. Murió y así decidió terminar con su vida, elegir su propia muerte, su...

FIN

miércoles, 24 de agosto de 2011

Lùc


Allá en Lyon se encontraba apoyada en un murete una francesita ruborizada por las miradas de Lùc, un famoso mago del lugar. Joven, apuesto y misterioso. Sencillamente una persona realmente atractiva para el mundo occidental en el que vivimos.

Todo el mundo adoraba a Lùc.

Lùc se tenía que quitar de encima a las chicas muchas veces, pero a mi me parecía un tipo raro, indie y un poco boreal.

A medida que pasaba el tiempo mis amigos se iban haciendo más y más amigos de él y les iba cortejando poco a poco.

Tres días más tarde, me encontraba en su cama. Lùc era boreal. Y yo también.